Privacidad
Actualizada el 1 de agosto de 2026.
Qué guardamos
- Tu nombre de jugador y tu correo electrónico, para poder entrar y recuperar la contraseña.
- Tu contraseña, cifrada. Nadie —tampoco nosotros— puede leerla.
- Tus partidas, jugada a jugada, para el historial y la repetición.
- Los mensajes que escribes en el chat de una mesa.
- Tu país, si lo indicas, y el idioma en que navegas.
Qué NO hacemos
- No vendemos tus datos a nadie.
- No te seguimos por otras webs.
- No usamos analítica de terceros: los números del sitio salen de nuestra propia base de datos.
Cómo contamos las visitas
Contamos cuántas páginas se abren cada día, y en cuál. Nada más. No guardamos tu dirección IP, no ponemos cookies para esto y no usamos ningún identificador que permita reconocerte: el contador suma uno a un número por día y por página, y ese número no se puede deshacer para saber quién lo hizo.
Sirve para saber si el sitio le interesa a alguien. Solo lo ve la administración del club.
Jugar sin cuenta
Puedes jugar como invitado sin dar ningún correo. Se crea una cuenta temporal para que puedas sentarte a una mesa; las cuentas de invitado sin partidas se borran a los siete días.
Terceros
Las tipografías del sitio se sirven desde nuestro propio servidor. Antes se cargaban desde Google Fonts, lo que hacía que tu dirección IP llegara a Google al abrir la página; eso ya no ocurre. Al abrir el sitio tu navegador no pide nada a ningún otro dominio.
Si algún día mostramos publicidad, la red de anuncios podrá usar cookies. No se activará ninguna sin que la aceptes antes, y rechazarlas es tan fácil como aceptarlas.
Tus derechos
Puedes descargar una copia de tus datos o borrar tu cuenta aquí mismo, sin pedírselo a nadie. Para corregir algo, escribe a zarria@gmail.com desde el correo de tu cuenta.
Correos que te enviamos
Solo los necesarios para tu cuenta: recuperar la contraseña, verificar el correo y avisarte si tu contraseña cambia. No enviamos boletines ni publicidad por correo.
Este texto describe lo que el sistema hace de verdad y se puede contrastar con el código. No sustituye a la revisión de un abogado.